
Muchas veces creemos que nuestro cuerpo y nuestros deseos nos controlan. Que si sentimos, queremos o actuamos, no hay nada que podamos hacer. Pero, ¿y si te dijera que dentro de ti hay un gobernador silencioso que decide todo lo que tu cuerpo ejecuta? Hoy reflexiono sobre quién realmente manda en tu vida.
Experiencia personal:
He visto cómo mis impulsos, hábitos y reacciones me llevaban por caminos que luego cuestionaba. No es que el cuerpo o la mente tengan culpa; es quien decide darles poder quien realmente define mis acciones.
Versículo bíblico:
Como dice Mateo 15:19: ‘Del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios…’ El corazón, entendido como la conciencia, es donde nace la verdadera decisión.
Los estoicos ya enseñaban que no son las cosas externas las que nos dañan, sino el juicio que hacemos sobre ellas. Epicteto lo llamaba ‘dar asentimiento’ a lo que ocurre. Tu libertad está en la mente que observa y decide.
Piensa en tu cuerpo como una pistola: es solo una herramienta. Puede proteger o dañar, dependiendo de quién la maneje. Tu conciencia es el tirador; tu cuerpo solo ejecuta. La culpa nunca está en la herramienta, sino en quien la dirige.
Hoy te invito a mirar dentro de ti: ¿quién gobierna tus decisiones? ¿El impulso, la rutina, los deseos, o tu conciencia? Identificarlo es el primer paso para vivir de forma más consciente, alineada con tu propósito y con Dios.
Escribe en los comentarios cómo tomas el control de tu vida día a día. Me interesa leerte.
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