Hace unos años, cuando luchaba por encontrar claridad en mi camino —ya sea en el trabajo, los negocios o cualquier área de la vida— tuve una conversación con un amigo que me dijo: “¿O tal vez no estás viendo lo que realmente puedes hacer, en lugar de culpar factores externos?”. En ese momento me enojé — pero luego me di cuenta que estaba pasando horas justificando mi situación en lugar de entenderla. Ese golpe de realidad me hizo empezar a investigar sobre la línea tan fina que existe entre conocerse a uno mismo y engañarse a uno mismo.
¿QUÉ SIGNIFICAN REALMENTE ESTAS PALABRAS? LO QUE APRENDÍ DE SU ORIGEN
Cuando empecé a leer sobre este tema, me llamó mucho la atención el origen de algunas palabras clave que usamos a diario:
- Autoconocimiento: Investigué su etimología y descubrí que viene del griego “autos” (uno mismo) y “gnosis” (conocimiento). Pero lo más interesante es que en la antigüedad griega, “gnosis” no era solo saber hechos, sino entender la esencia de algo — así que autoconocimiento no es solo saber qué hacemos, sino por qué lo hacemos, sin importar si somos abogados, militares, mecánicos o vendedores ambulantes.
- Autoengaño: Proviene del latín “auto” (uno mismo) y “decipere” (engañar). Lo curioso es que “decipere” también significa “desviar” — así que el autoengaño no es solo mentirnos, sino desviarnos del camino de entender nuestra verdadera realidad. Esto pasa en todos lados: en el consultorio de un abogado, en las filas de un militar, en el taller de un mecánico, en la ruta de un vendedor ambulante… todos tenemos esa tendencia a justificar en lugar de entender.
¿CÓMO DIFERENCIARLOS? LO QUE LA CIENCIA Y MI VIDA ME HAN ENSEÑADO
En una investigación que leí hace tiempo, publicada en 2018 por la Universidad de California (autores: Dr. Emily Pronin y Dr. Daniel Wegner), se descubrió que el 75% de las personas tienden a justificar sus acciones como “necesarias” o “causadas por factores externos”, mientras que ven las acciones de los demás como “decisiones conscientes”. A esto se le llama el “sesgo de atribución fundamental”.
Para mí, esto tuvo mucho sentido. Cuando viví momentos difíciles —ya sea en un trabajo fijo, en proyectos propios o en relaciones— siempre busqué culpables externos: el clima, la competencia, las circunstancias… pero nunca me pregunté realmente ¿por qué yo seguía haciendo lo mismo?.
Estas señales claras nos ayudan a saber si estamos en un camino de conocimiento o de engaño:
- Autoengaño: Dice “No puedo hacerlo porque…” (culpa a lo externo).
- Autoconocimiento: Dice “Esto pasa porque yo actúo de esta manera — ¿cómo puedo cambiarlo?”.
Esto no es solo un tema de un área: un militar puede decir que el equipo no funciona, un mecánico que las piezas son malas, un abogado que la ley es injusta… todos usamos esas excusas en lugar de mirarnos al espejo.
APRENDIZAJES QUE MARCARON MI CAMINO
✝️ FRASE BÍBLICA
“¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, pero no advertes la viga que está en tu propio ojo?” (Mateo 7:3-5).
Siempre he sentido que este versículo aplica a TODOS. No importa si eres profesor, médico o panadero: cuando miramos a los demás en lugar de a nosotros mismos, evitamos ver nuestra verdadera realidad.
💡 FRASE SECULAR
“El autoengaño es la mentira que nos contamos a nosotros mismos para seguir siendo lo que somos en lugar de convertirnos en lo que podríamos ser” — Jim Rohn.
Esta frase me encontré en uno de sus libros y me marcó profundamente. Se aplica a cualquier persona: un deportista que no acepta su rendimiento, un empleado que no ve su progreso, un padre que no reconoce sus errores con sus hijos…
PROPUESTA DE VALOR
El autoconocimiento no es sobre ser perfecto, sino sobre ser honesto contigo mismo. Si sientes que estás dando excusas en tu vida —ya sea en el trabajo, los estudios o las relaciones— tómate un momento para preguntarte: “¿Estoy entendiendo la realidad o solo me estoy justificando?”.
Empieza por un pequeño cambio: escribe cada día una cosa por la que te responsabilices y otra que quieras mejorar — así irás desmontando el autoengaño paso a paso, sin importar quién seas o dónde te desenvuelvas.

.jpg)




